Blog de Nityananda

Amor

Hoy la vida me ha estado hablando todo el tiempo de amor. Aún en la distancia, o solo con encuentros fragmentados por la tiranía del tiempo, hay personas que mantienen entre sí un hilo de plata de brillo eterno, que tuvo que tenderse en esta o en otras vidas cuando el estado de cada uno se enamoró del ser del otro y se abrieron las puertas de ese viaje mistérico y místico, del estado hacia el ser, a través del amor a otro.
Porque, cuando el ser humano se enamora, su estado se enamora del Ser del otro, como un Yama evolutivo que se nutre de la aspiración de ser. El Ser y el Ser no se enamoran, porque ya son una unidad… Y el amor puro es esa relación mística entre Seres.
Cuando el nacimiento del vínculo de amor perfecto de Ser a Ser comienza a estar presente, intuimos difusamente por qué lo que sentimos trasciende a lo cotidiano y quizá no necesite de los accesorios, ropajes o rituales que el mundo social y material reclama para la manifestación de Eros.
Al igual que es la fuerza del amor la que conecta el plano de tierra con el pránico, rompiendo las fronteras del tiempo, de la misma forma el amor une a dos Seres en uno, haciendo lo material, la dimensión espacio-temporal, irrelevante.

Reflexiones del maestro