Blog de Nityananda

Luz que ilumina

Tras la sesión de hoy, una viajera de luz a quien amo profundamente me preguntaba si podía contar y explicar Dhyana Chakra a otras personas. ¡Qué luz tan bella se despierta en el ser humano cuando descubre luz y quiere iluminar a otros!
Para dar luz, sin embargo, no podemos hacerlo transmitiendo lo aprendido en una transacción intelectual, tal como estamos acostumbrados a entender el aprendizaje en el modelo social en el que vivimos. Lo que habéis aprendido hoy esta sólo en forma de hologramas en vuestro neocortex… y tenéis que transformarlo en lo que SOIS, en una alteración epigenética de vuestra memoria celular. Sólo entonces, cuando habéis experimentado en profundidad Dhyana Chakra, cuando habéis volado sobre los ritmos y el sonido de los mantras, cuando la luz ha iluminado cada resquicio de nuestro cuerpo, cuando cada inspiración y espiración han avivado la llama de vuestra consciencia, cuando la geometría de vuestras manos diseña espacios mistéricos que conforman llaves de puertas desconocidas… cuando lo habéis vivido en profundad, solo entonces, se puede hablar de ello. SATYA en estado puro.
A pesar de la precariedad con la que hemos hecho la sesión hoy, lo que habéis sentido, o al menos vislumbrado… viene de la energía de lo que he vivido, no de lo que conozco intelectivamente.
Vamos a trabajar en la experiencia de meditar, cada uno, cada día. Primero, meditamos, luego transmitimos desde lo que somos… Porque meditar ES disfrutar, o no es. Es ANANDA. Es la experiencia sublime de conectar con nuestro Ser. Si no disfrutamos siendo quien somos, tenemos entonces mucho trabajo por delante, de desaprender, de renacer, de amarnos. Yamas, Niyamas, Asanas, Pranayama, Pratyahara… un camino. Quizá vuestro camino.
Meditar y mediar tienen la misma raíz. Cualquier proceso de meditación es “ponerse en medio”: Medi(es)tar entre nuestro estado y nuestro Ser…

Buenas noches, queridos Sadhakas

Reflexiones del maestro