Blog de Nityananda

Dualidad

(Continuación de la reflexión 38 del árbol del bien y del mal)
Así… El ser humano es portador de una estructura energética binaria, hasta que evoluciona a niveles de consciencia en los que lo dual desaparece.

Al principio del viaje, el cerebro humano necesita ordenar la realidad dualmente, casi siempre por comparación (bueno o malo; alto o bajo; rápido o lento, etc.), y esta dualización simplifica la realidad en dos extremos únicos e incompatibles. Por ejemplo, el ser humano manifiesta un sesgo de atención hacia lo negativo, y magnifica lo negativo que ve; Y a la vez, juzga muy deprisa -esto es bueno o malo-. Este es el cableado primordial de nuestro cerebro; son mecanismos supervivenciales, primarios, automáticos. Duales. Pero la realidad no es así.
La dualidad con la que partimos es crucífera, en forma de cruz: Ida y Pingala (que es también yin y yang, femenino y masculino, izquierda y derecha etc.) y Shiva y Shakti (que es también consciencia/energía vs. naturaleza/fenomenología, Sahasrara y Muladhara, éter y tierra, arriba y abajo). Mientras permanecemos clavados en esta cruz, no podemos alcanzar el equilibrio -pero podemos usar su energía bipolar para evolucionar y liberarnos de ella.
En el viaje de evolución aprovechamos la energía que genera la dualidad -como un circuito eléctrico utiliza la energía de la diferencia de potencial de su batería para crear luz; o como una nave espacial aprovecha la gravedad de un planeta (que le llevaría a la colisión con él si se limita solamente a esta fuerza) para orbitar, incrementar su velocidad y saltar al hiperespacio.
Así, cuando hacemos yoga estamos aprovechando la polaridad Ida y Pingala precisamente para terminar en una energía unitaria; El propósito es el mismo para quien, en el viaje del yoga trabaja cultivando su sensibilidad (Shakti) dirigiéndola a un propósito trascendente (Shiva) -esto es Bhakti-Yoga; O quien se dedica a la plena acción (Shakti) con un propósito altruista consciente (Shiva), haciendo Karma Yoga; O quien conscientemente (Shiva) aprende a utilizar símbolos y palabras (Shakti), haciendo Raj Yoga; o quien cultiva la consciencia (Shiva) desde el trabajo con el cuerpo (Shakti), haciendo Hatha Yoga. O cuando movilizamos la triple espiral en nuestro sacro (Shakti) para elevarla hacia Sahasrara (Shiva), trabajando en Kundalini Yoga…
Con el trabajo constante, con la disciplina de ser discípulos de nosotros mismos, reconociendo y aprovechando la estructura crucífera dual, avanzamos a un punto en el que la energía se convierte en unitaria, SOLO si no nos dejamos atrapar por lo dual, sino que lo utilizamos en su esencia energética, como generador de energía, para salir de su órbita.
Cuando salimos de esa órbita, y nos adentramos en los reinos de Anahata, Vishudda, Ajna y Sahasrara, encontramos el camino de la energía infinita, unitaria. Samhadi. Pero podéis empezar ya, hoy mismo, a salir del apego a la dualidad. Desde vuestra consciencia, ved la realidad en continuos, tal como es, y no en fragmentación dual. Y para ello es esencial vivir en profundidad el Niyama Santosa: Encuentro mi energía, y Ananda cuando no juzgo (no dualizo), cuando no comparo (no dualizo), cuando respeto los ciclos tal como son.

Aquí lo dejo para que lo extendáis con vuestras preguntas en SatSang.
Buenas noches Sadhakas

Reflexiones del maestro