Blog de Nityananda

Nosotros, comunidad

Llevamos varios días de trabajo y contenidos muy intensos. Hoy quiero compartir algo más leve, pero profundamente genuino.
Pensaba, al terminar la Sadhana de hoy, que estar con vosotros, cada sesión, es lo mejor de cada día. ¡Qué formidable comunidad!
Si pensamos en el significado trascendente de la palabra comunidad… nos damos cuenta de que siempre lo hemos tenido delante, pero no siempre o no todos lo hemos hecho nuestro. Comunidad es unidad común. Es lo común hecho desde las identidades individuales con un mismo propósito. Y… si, como hablábamos en el Satsang hoy, ese propósito transciende lo supervivencial, el poder evolutivo de la comunidad tiene la fuerza, la profundidad, la persistencia de las mareas.

No es que dependamos de los otros: es que en ese momento somos a la vez uno y todo, avanzando hacia lo desconocido por todos. Nos desprendemos del pensamiento dual y antagónico como un lastre, y nos sentimos siendo uno y siendo todos. Como cuando hacemos Sadhana juntos: cada uno de nuestros esfuerzos para crecer y amar irradia en todos, y la marea avanza.

Esto es, también, la esencia de Swadyaya: Estar con nuestra familia energética, con nuestros amigos mistéricos, porque desde el punto de vista de la ley, es amigo el que facilita vuestra evolución porque a su vez estáis impulsándola en ellos. Los pactos supervivenciales (la tribu, la raza, la patria) están basados en el miedo, los hacemos desde una situación de orfandad. Los pactos energéticos los hacemos desde el propósito de evolución y de amor. Si con un ser humano, sea quien sea, pudieseis acelerar vuestra evolución, y la suya, vuestra capacidad de consciencia, vuestra experiencia de ANANDA, de lo mistérico y de lo místico… ¿Alguien en este grupo se negaría a crecer así con una persona de otra provincia? ¿o de otro país? ¿o de otra raza? ¿o de otro genero? ¿de otro grupo o “clase” social? ¿o de otra cultura? De repente, no encontráis los límites a la comunidad. NINGUNO de los vectores que nos agrupan en el modelo social en el que vivimos es trascendente. Ninguno -porque todos se establecen o se yerguen en dualidad, ensalzando lo propio en contraposición al otro (y por lo tanto mucha de la energía está… fuera).
En nuestra helicoide evolutiva, cada ciclo de vida comienza en lo individual y termina en lo colectivo, en comunidad. Empezamos un ciclo como gota y siempre terminamos en océano, y enriquecemos al océano con los materiales, las memorias, la energía que hemos acumulado durante el viaje. Si no aportamos al océano, no somos mucho. No ha pasado nada.

Veo que finalmente me he puesto espeso, a pesar de todo… En serio, releed y reflexionad sobre lo que os agrupa en la vida.
Y todo esto, para celebrar esta preciosa comunidad de viajeros y viajeras, de buscadores, de Sadhakas… impulsándoos unos a otros hacia la luz.
Celebro, cada día, viajar con vosotros. Os amo.

Reflexiones del maestro