Blog de Nityananda

Kleshas

Hola Sadhakas.
El origen de la mayoría de nuestras aflicciones es no ver -o no querer ver- la realidad tal como es. Es ver una realidad modificada por nuestras proyecciones, apego, miedos, educación, sesgos… Y todos estos elementos que sesgan nuestra visión de la realidad, viven de memorias, y se convierten en memorias, memorias pasivas acumuladas.
Todo nuestro sistema intelectivo está previamente modulado por el trabajo que hace nuestro tálamo (el lecho donde se unen nuestros 3 cerebros) en el sistema límbico, en el cerebro emocional… Ante cualquier estímulo o situación percibida, el tálamo lo contrasta con nuestras memorias ANTES incluso de que acceda a nuestro córtex, a nuestro cerebro intelectivo y sensoriomotor.
La relación del tálamo con las memorias del hipocampo tiene un origen fundamentalmente supervivencial, para detectar rápida y automáticamente estímulos que atentan a nuestra supervivencia. Por eso, en la no-consciencia, más de un 85% de nuestras reacciones diarias son automáticas, primarias y supervivenciales y beben de esas memorias (proyecciones, apego, miedos, educación, sesgos) y crean una realidad -y una aflicción-que sólo existe en nuestras mentes. Ese mecanismo formidable nos ayudó a sobrevivir… pero no nos ayuda a evolucionar.
Las Kleshas son los obstáculos fundamentales para nuestra evolución de consciencia, energética -y la manifestación y el impacto de estos obstáculos nos crea aflicción. Estos obstáculos, vinculados directamente con nuestras memorias, se encuentran en distintos estados –unas veces latentes (están ahí pero no los sentimos), otras atenuadas (están ahí, pero su impacto es de baja intensidad -y esto puede cambiar), otras están subyugadas (cuando estamos tratando de reprimirlas, frenarlas o ignorarlas -el efecto olla a presión) y muchas veces activas.
Muchos podéis pensar que las memorias que están latentes, o atenuadas o subyugadas no nos impactan o no provocan aflicción al no estar activas… pero no es así. Es como cortar el tronco de un árbol: el árbol puede caer, pero tiene muchas posibilidades de volver a brotar con nuevas ramas y hojas -porque las raíces siguen estando ahí.
El camino es la movilización y la limpieza de estas memorias; el camino pasa necesariamente por eliminar las fuentes de aflicción que las mantienen vivas y que, en una relación circular, se retroalimentan.
La primera Klesha es AVIDYA. Mañana la desvelamos.
Buenas noches, queridos Sadhakas.

Reflexiones del maestro